Terapia IFS y somática online
Trabajo con tus partes internas y el cuerpo, a tu ritmo
Cuéntame qué te trae hasta aquí y te propongo una cita.
Si lo prefieres, llámame directamente al 643 67 00 87.
Si estás aquí puede ser porque…
- Empiezas a entenderte un poco más, pero eso también remueve.
- A veces sabes perfectamente lo que te pasa, pero sigues sin poder cambiarlo.
- Hay recuerdos, situaciones o sensaciones en tu cuerpo que te activan.
- Te sientes bloqueado/a, desconectado/a o con dificultad para confiar.
- Sientes emociones intensas que aparecen de forma inesperada o desproporcionada.
- Cuesta decir lo que necesitas.
- Hay demasiadas cosas dentro a la vez.
Si te has reconocido en alguno de estos puntos, no hace falta que sepas explicarlo del todo. Escríbeme
¿Qué es exactamente la terapia IFS?
Desde IFS (Sistemas de la Familia Interna) se entiende que cada persona tiene distintas "partes" internas, con emociones, pensamientos y roles distintos. Algunas partes se activan para protegernos frente a experiencias difíciles, mientras que otras pueden quedar atrapadas en recuerdos dolorosos o emociones no resueltas. IFS permite trabajar desde la comprensión y el respeto hacia estas partes internas.
Las técnicas somáticas trabajan con el cuerpo como vía para procesar emociones y experiencias difíciles. Muchas veces, el estrés o el trauma deja tensiones, bloqueos o sensaciones físicas que se notan en el cuerpo. Estas técnicas buscan ayudar a liberar esa tensión, regular el sistema nervioso y conectar mente y cuerpo, cada persona a su ritmo y sin resultado garantizado.
¿Y esto funcionará conmigo?
Tus partes internas no son las mismas que las de la persona que se sienta en la silla de al lado.
Unas protegen, otras cargan con lo que pasó, otras se activan solo en ciertas relaciones o situaciones: la combinación es distinta en cada persona, aunque el motivo de consulta suene parecido por fuera.
Por eso no hay un mapa único de "las partes de todo el mundo": vamos descubriendo las tuyas a tu ritmo, sin dar por hecho de antemano cómo están organizadas.
Combino IFS con técnicas somáticas y, cuando tiene sentido, con EMDR, según lo que tu proceso vaya pidiendo.
No puedo prometerte un resultado. Sí puedo contarte cómo voy a trabajar contigo y ajustarlo a tu historia.
Siempre la misma psicóloga · Sin bonos ni suscripciones · A tu ritmo, sin prisas
¿Hablamos?
Antes de acompañar, también necesité ser acompañada
La psicología siempre despertó mi interés, sin embargo, hubo algo que cambió mi manera de entenderla para siempre: sentarme al otro lado de la consulta. […] Aquella experiencia me enseñó algo que todavía hoy guía mi forma de trabajar: las personas no necesitan sentirse analizadas todo el tiempo. Necesitan sentirse comprendidas.
Estoy colegiada en el Colegio Oficial de la Psicología de Las Palmas con el número P-02674, y he completado los niveles I y II de la formación en EMDR, además de formación en IFS, terapia somática e intervención en trauma.
- Grado en Psicología
- Máster Psicología General Sanitaria
- Intervención con IFS
- Intervención en trauma
Lo que dicen quienes han empezado terapia conmigo
Preguntas frecuentes sobre la terapia IFS
¿Es confidencial?
Sí. Todo lo que compartas en las sesiones está protegido por el secreto profesional y no se comunica a terceros, salvo que la ley lo exija.
¿Y si no sé explicar lo que me pasa?
No hace falta tenerlo todo claro para empezar. En la primera conversación vemos juntos/as por dónde tiene sentido tirar del hilo.
¿Qué son las "partes" y qué pasa si me suena raro?
Desde IFS entendemos que tenemos distintas partes internas, con emociones, pensamientos y roles distintos, que se activan para protegernos. No hace falta que te resulte familiar de entrada: lo vamos descubriendo juntos/as, a tu ritmo.
¿Puedo combinar IFS con EMDR en las sesiones?
Sí. Estoy formada en ambos enfoques y los combino cuando tiene sentido para tu proceso, sin encajarte en un único modelo.
¿Qué pasa cuando te escribo?
Te leo yo y te respondo yo. No hace falta que sepas nombrar tus partes internas antes de escribir: eso lo vamos descubriendo juntos/as.
¿Cada cuánto nos vemos?
La frecuencia la ajustamos al ritmo del trabajo con las partes internas; no hay un calendario cerrado de antemano.
Un lugar para empezar
Sé que dar el primer paso no es fácil. A veces sabemos exactamente lo que nos pasa, otras solo sentimos que algo no va bien, sin poder ponerle todavía nombre. Y precisamente por eso no hace falta tenerlo todo claro para empezar. A veces basta con tener un espacio donde poder ponerlo en palabras y ver qué hay detrás.
Si algo de lo que has leído resuena contigo, podemos empezar por ahí.
Si te resulta más fácil, puedes pedir cita por WhatsApp.